You can be frightened
You can be, it's OK
El blog favorito de Chewbacca y del colectivo butanero.
Burbujea
MLopez
a las
00:59
Visto en El País.
No se van en trenes con maletas de cartón pero llevan sus bienes más preciados: un portátil, un móvil de última generación regalado por un familiar o conseguido a base de una lucha de puntos sin cuartel. Suelen tomar un vuelo de bajo coste, cazado pacientemente en las redes de Internet. Se van a hacer un máster, o han logrado una mal llamada beca Erasmus que costará a la familia la mitad de sus ahorros. Otras veces van a hacer de au-pair, de auxiliar de conversación, o a cualquier trabajo temporal. La familia va a despedirlos a la puerta de embarque y mientras se alejan disimularán unos su pena y otros su incipiente desamparo. "Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo... Regresarán en pocos meses".
Hasta hace poco era un privilegio de los nuevos tiempos que les permitía gozar de una libertad sin límites, de un mundo sin fronteras, de una capacidad casi infinita de aprendizaje... Hasta que llegó la crisis y la maleta pareció distinta, la espera en la fila de embarque más embarazosa, la despedida más triste y el fantasma de la ausencia definitiva más cercano.
No. No llevan maletas de cartón, ni hay aglomeraciones en el andén de la despedida. No se marchan en grupo, sino uno a uno. Aparentemente nada les obliga. Ha sido una cadena invisible de acontecimientos. Estuvieron allí hace unos años, o tienen una amiga que les ha informado de que puede encontrar algún trabajo con facilidad. No pagarán mucho, eso es seguro, pero podrán ganarse la vida con cierta facilidad... A fin de cuentas aquí no hay nada.
Y se marchan poco a poco, sin alboroto alguno. Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras.
No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adonde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. "Mi hija está en Berlín", "se ha marchado a Montpellier", "se fue a Dubai" son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país.
En los tiempos de crisis que detallan cada euro gastado nadie computa los centenares de miles de euros empleados en su formación y regalados a empresarios de más allá de nuestras fronteras con una torpeza sin límites, con una ignorancia sin parangón. Menos aún se cuantifican el esfuerzo de sus familias, las ilusiones perdidas y sus sueños rotos en mil pedazos.
No llevan maletas de cartón, pero componen un nuevo éxodo que azota especialmente a Andalucía, que dispersa a nuestros jóvenes por toda Europa y gran parte del mundo, que nos priva de su saber, de su aportación y de su compañía. Pero, aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable, que nos privará de muchos de nuestros mejores talentos. Nadie protesta por esta nueva oleada de exiliados que son una acusación silenciosa del fracaso y de engaño. Se van en silencio por el túnel de embarque en el que les alcanzará la melancolía por la pérdida temprana de su tierra.
No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-nis que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos.
Burbujea
MLopez
a las
08:12
Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compacdiscs y abrelatas eléctricos. Elige la salud: colesterol bajo y seguros dentales, elige pagar hipotecas a intéres fijo, elige un piso piloto, elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige el bricolage y pregúntate quien coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el puto sofa a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima, en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoistas y hechos polvo que has engendrado para reeemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida. Pero, ¿por qué iba a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida. Yo elegí otra cosa.”
Burbujea
MLopez
a las
02:15
Titula un lector Anticatólicos en libertad su artículo de réplica a uno mío. El título suena algo amenazador, supongo que sin intención. ¿Habría que privar de la libertad a quienes odian a los católicos? ¿Habría que cerrar Público por anti-católicos, como pide la iglesia? Me temo que el odio es libre y opinable, mientras no dé lugar a conductas delictivas, y no puede convertirse el mismo en un delito. La sociedad está llena de esas fobias, a la homosexualidad, a España, al comunismo, a la democracia, a la familia, a "los yanquis", a Palestina, a tantas otras. ¿Por qué habría que castigar unas expresiones de odio y otras no? Espero que mi contradictor, cuyos escritos me parecen por lo común admirables, no vaya por esa senda.
[…]
El catolicismo, en relación con la sexualidad normal, es una desgracia, como la cojera, la escasa inteligencia, la miopía etc. etc. Desgracias mayores o menores, nadie deja de padecer una o muchas, pero, por suerte, no son determinantes, salvo casos extremos. La vida humana se define, en gran medida, por el modo como se afrontan y superan las desgracias. Unos católicos superan la suya muy bien, y otros no. Para comprobar lo último basta ver la mala carnavalada de la semana santa, tanto en el espectáculo innoble que dan de sí como en la pretensión de hacer de su defecto una virtud, un motivo de orgullo. Es el mundo de lo grotesco, pero que, además, intenta convertirse en norma social.
Pregunta el lector si en mi trato con católicos "obvio cualquier referencia a esta parte fundamental, espiritual y religiosa" de esos amigos o conocidos. Por supuesto, la obvio. Su religión es asunto suyo y no me interesa más allá del dato general. Por lo mismo, suelo ser muy pudoroso con respecto a mi propia espiritualidad, y me desagradan las personas que exhiben la suya más de la cuenta. Aunque admito que ello es más bien cuestión de carácter.
También, según el lector, resulta "condenable moralmente y sin remisión quien niega a alguien su condición de individuo por una condición general, en este caso una condición religiosa”. En la última frase, así como en su exigencia de comprensión, revela Marco que él también considera el catolicismo una desgracia; lo mismo con su ironía sobre "los agraciados y dichosos ateos", que, como todos sabemos, no son en principio más dichosos ni agraciados que los católicos. Todo el mundo tiene sus problemas, y no hace falta ironizar. Por mi parte, no niego a nadie tal condición de individuo por esto o por lo otro. Siento aversión por los manejos de las mafias eclesiásticas, por su victimismo enfermizo y exagerado, como si sus problemas fueran los más dignos de ser tomados en consideración y, peor aún, por su utilización de ese victimismo como pretexto para imponer a la sociedad su particular y en mi opinión disolvente y liberticida ideología. No por ello dejo de considerarlos personas, de otro modo no me molestaría en decir lo que pienso sobre ellos.
Burbujea
MLopez
a las
12:49
¡Hijos de Gondor y de Rohan! ¡Mis hermanos! Veo en vuestros ojos el mismo miedo que encogería mi propio corazón... Pudiera llegar el día en que el valor de los hombres decayera, en que olvidáramos a nuestros hermanos y se rompieran los lazos de nuestra comunidad; ¡pero hoy no es ese día! En que una horda de lobos y escudos rotos rubricarán la consumación de la edad de los hombres; ¡pero hoy no es ese día! ¡¡En este día lucharemos!! Por todo aquello que vuestro corazón ama de esta buena tierra. ¡Os llamo a luchar, Hombres del Oeste!
Burbujea
MLopez
a las
21:26
Visto en las cartas al director, del Diario Sur.
Es un hombre joven (35 años), casado con dos hijos pequeños, muy preparado con un nivel de licenciado y por motivos de la crisis en paro. Se levanta muy temprano y sin hacer ruido para no despertar ni a su pareja que esta en las mismas condiciones que él, ni a su padre sexagenario, también desempleado y sin jubilación por no tener la edad reglamentaria (cosa que espera como agua de mayo y se le abren las carnes cuando se habla de cambiar la actual ley), sale de su domicilio como todos los días para presentar en varias empresas su currículum, aunque sabe que las respuestas son siempre las mismas: «No da usted el perfil que buscamos» o «No podemos contratar a nadie».Hoy, además, tiene dos asuntos que le resultan especialmente deprimentes y que le provocan una sensible bajada de moral, aunque es fuerte y se sobrepone: renovar la demanda de empleo soportando el ambiente y las colas y entrevistarse con el banco para tratar de que no le embarguen su vivienda por impago de la hipoteca (cosa que no consigue por no tener garantías). Cansado, hundido, harto, sintiéndose impotente para cambiar su situación y opinando con toda la razón que no está en su mano la solución a pesar de su búsqueda incesante, vuelva a su hogar donde en ese momento, a través de la televisión, hay un anuncio donde deportistas de élite, políticos y demás personajes y personajillos, sin problemas y con un alto nivel económico, dicen que «Esto sólo lo arreglaremos entre todos». Y en ese momento, para que no lo vea su familia, se encierra en una habitación, arranca a llorar porque siente que encima se están cachondeando de él y de tantos como él. Y no hay derecho
Burbujea
MLopez
a las
20:26
They say that there's a broken light for every heart on Broadway.
They say that life's a game, then they take the board away.
They give you masks and costumes and an outline of the story
Then leave you all to improvise their vicious cabaret...
Burbujea
MLopez
a las
14:17
Dado el caracter especial de estas fechas de amor, fraternidad y sobre todo, de celebraciones, decido inagurar una sección de gastronomía en el blog con las mejores recetas para cada ocasión. Para empezar, un clásico: El pavo al Whisky.
INGREDIENTES:
PAVO DE 3 KG, 1 BOTELLA DE WHISKY, 150GRS. DE PANCETA, ACEITE DE OLIVA, PIMIENTA Y SAL.
PREPARACION:
1º TOMARSE UN BUEN VASO DE WHISKY ANTES DE COMENZAR
2º RELLENAR EL PAVO CON LA PANCETA, SALPIMENTARLO Y ECHARLE UN CHORRITO DE ACEITE DE OLIVA.
3º PRECALENTAR EL HORNO A 180 GRADOS DURANTE 10 MINUTOS
4º MIENTRAS SE CALIENTA EL HORNO, SERVIRSE OTRO PELOTAZO DE WHISKY
5º METER EL PAVO EN EL HORNO
6º MIENTRAS EL PAVO ESTA EN EL HORNO, TOMARSE OTRO PELOTAZO Y CANTARLE UNA JOTICA AL PAVO
7º SUBLIR EL HORNO A 220 GRAOS, DARLE CAÑA AL DERBOSTATO Y ESBERAR VEINTE BINUTOS.
8º SERVISE OTRO BELOTASSO
9º AL CABO DE UN DRATO, HORNIR EL ABRO PARA GONDROLAR Y ECHAR UN CHODRETON DE GÜISKI AL BABO Y OTRO A UNO BISMO
10º DARLE LA GÜERTA AL BABO
11º CANTARLE UN FANDANGO AL BABO MIENTRAS SE SICHARRA.
12º REDIRAR EL BABO DEL HONNO. SI SE TE DRESBALA, BRUSCARLO POR EL SUUUELO
13º ODRO PELOTAZZO PA INICIA DRA BUSQUREDA
14º DARSE UN JARDASSO AL RESFALAR CON LA GRASSA DEL SUELO
15º PLOBAR LA SARSA DEL SSUELO QUE YA ESTRADÁ FLESHQUITA
16º TROMARSE OTRA COPITA E INBLITAR AL BABO QUESTA TUMBAO AL LAO
17º INDENDAR LEVANDARSE Y DESIDIR QUE EN EL SUELO SESTA DE GOJONES...
18º ABARESE LA BARIENTA, ENGUENDRA EL BABO EN EL BASILLO, LO TIRA A LA BASSURA Y TE FORMA LA DE DIO.
19º TOMARSE ODRO GÜISQUI
20º Y ADRORA A COMÉ....¿Y EL BABO?....¿DRONDE ESHTA EL BABO?...EL HIO **** SA BEBIO EL WISHHKY Y SA IO...¡¡¡¡¡¡
Burbujea
MLopez
a las
16:18
De acuerdo. No puedo ocultarlo más. Lo confieso. Soy heterosexual.
Ya se que suena asqueroso, sobre todo por lo retrógrado, pero es que veo a algunas mujeres y no puedo evitar que me gusten. En cambio, por más que miro a los hombres, no consigo sentir nada. Y eso que tengo buen gusto y me fijo en especímenes de élite, como David Beckham y Brad Pitt. Pero nada, oye. Ni fu, ni fa, ni na de na.
Lo admito, soy un cabrón que va ofendiendo a las mujeres y reduciéndolas a meros objetos con mis miradas furtivas a las minifaldas. Soy muy consciente de que ellas se ponen esos escasos centímetros de tela, esos tops ajustados y dejan parte del tanga visible, exclusivamente para sentirse cómodas, atractivas y seguras de su feminidad y de su imagen. Y también tengo muy claro que no lo hacen para que alguien como yo, un machista asqueroso, las mire con asquerosa lascivia.
Apenas se como consigo mirarme al espejo, sabiendo que soy un sucio falócrata. Pero pónganse en mi lugar, e intenten por un momento ver mi sufrimiento. Ser heterosexual en la sociedad actual es muy duro.
En primer lugar decidí revelar mi condición a mi mejor amiga. Siempre me había sentido muy cómodo con ella porque tenia tantos pelos en las piernas como yo, y casi el mismo bigote, y además fue ella la que me enseñó a jugar al futbol. Pero a la hora de la verdad se ofendió tanto que me tiró todos sus DVD's de Almodovar a la cabeza. Eso me dolió, pero más me dolió su rechazo cuando se negó a oir mis explicaciones y me echó de su casa. Me dolió casi más que el golpe con la estatua de bronce de la osa y el madroño que se compró hace dos semanas como nuevo símbolo de la lucha contra la opresión masculina. Y es que en el fondo me merecía esa fractura de craneo. Acabé en urgencias.
Por otra parte, cuando se enteraron en mi empresa, cortaron de raiz mi ascenso. El jefe me dijo que el otro 50% de la junta directiva se negó a aceptarme porque podría crear "tensión sexual" y "caer en el acoso". Desde luego la culpa es mía. ¿Como se me ocurre pensar en un ascenso sabiendo mi condición de animal desbordado por las hormonas y posible violador?
Y no solo eso, sino que poco después me despidieron, ya que mi frustración junto con mi condición heterosexual me convertían en "una amenaza potencial para mis compañeras". Me lo explicó todo el CEO de la compañía. Un tio muy simpático, que me dejaba sus CDs de George Michael y me contaba sus viajes a San Francisco en vacaciones, pero desde que se enteró de lo mio ya no me trataba igual.
De todos modos no me importa. Habría tenido que dimitir, ya que empezaba a sentirme discriminado. Que me para mi cumpleaños me dejaran en la mesa una vagina en lata con una nota "para que te alivies" tenia cierta gracia. Lo que no tuvo gracia fue que me echaran bromuro en el café sistemáticamente durante dos semanas. Tuve una intoxicación del carajo. Acabé en urgencias.
Curiosamente, mi familia se lo ha tomado bien. Mi padre parece casi aliviado y todo. Claro que él también ha sido siempre bastante heterosexual. Mi madre no le ha dado mayor importancia. Ella afirma que me quiere sea como sea.
Mi hermana en cambio no se lo ha tomado tan bien. Me dijo que no me volvería a presentar a ninguna de sus amigas, porque parece ser que ya no soy nada "cool". Y es que esta chica se lo toma todo a la tremenda. El otro día, por ejemplo, comenté durante el almuerzo que se podría celebrar "El día del orgullo heterosexual" me llamó insensible, idiota, y de todo menos bonito, y me tiró un plato de sopa hirviendo en las piernas. En el fondo la culpa es mía. No se debe hablar de esos temas en la mesa. Lo que pasa es que mi naturaleza bruta me puede a veces. Si es que me lo busco. Por calenturiento me gané unas quemaduras de segundo grado. Y acabé en urgencias.
Pero, aún sufriendo las quemaduras, me parece buena idea eso del desfile del orgullo hetero. Saldríamos todos bien vestidos, bailaríamos por las calles, e intentaríamos ligar con toda chicas que pasara por allí. Y nadie podría decir que somos unos buitres o unos machistas, porque a fin de cuentas, sería nuestro día, nuestro desfile, y tendríamos carta blanca. Beberíamos hasta caer en coma etílico, y acabar en urgencias.
Decía Antonio Gala que salió del armario "porque estaba lleno de maricones". Pero los heterosexuales no tenemos ni siquiera un armario en el que escondernos cuando la cosa se pone fea.
Por suerte, después de una larga travesía por el desierto, entré en una peña futbolística. Y ya no pido celebrar el día del orgullo hetero porque cada domingo lo celebro acudiendo al estadio en manada, con la bandera y la camiseta de mi equipo, a gritar como un simio e insultar al arbitro.
Curiosamente, en la misma grada, diez filas más arriba, hay una peña gay. Un día tiraron una botella al árbitro y me dió en la cabeza. Acabé en urgencias. Pero no me importa. El que quiera entender, que entienda.
P.D: También me acabé echando novia. Es enfermera de urgencias. Ya saben, el roce hace el cariño...
Burbujea
MLopez
a las
22:32