Ya que están de moda las redes sociales, no está de más reparar en manos de quién ponemos nuestra intimidad. Por ejemplo, las condiciones del servicio de Facebook refiriendose al contenido añadido por los usuarios, dicen lo siguiente:
Al publicar Contenido de usuario en el Sitio, nos autorizas e instruyes para que realicemos las copias del mismo que estimemos necesarias para facilitar la publicación y el almacenamiento del Contenido de usuario en el Sitio. Al publicar el Contenido de usuario en cualquier parte del Sitio, otorgas automáticamente a la Compañía, y manifiestas y garantizas que tienes derecho a otorgar a la Compañía, una licencia irrevocable, perpetua, no exclusiva, transferible, plenamente desembolsada y mundial (con derecho de sublicencia) para usar, copiar, reproducir públicamente, mostrar públicamente, reformatear, traducir, obtener extractos (totales o parciales) y distribuir dicho Contenido de usuario para cualquier fin, ya sea comercial, publicitario o de otro tipo, en relación con el Sitio o la promoción del mismo, para preparar trabajos derivados de dicho Contenido de usuario o incorporarlo a otros trabajos, y para otorgar y autorizar sublicencias de lo anterior. Podrás retirar tu Contenido de usuario del Sitio en cualquier momento. Si decides retirar tu Contenido de usuario, la licencia otorgada conforme a lo dispuesto anteriormente quedará automáticamente revocada. No obstante lo anterior, reconoces que la Compañía podrá conservar copias archivadas de tu Contenido de usuario. Facebook no reivindica ningún derecho de propiedad sobre tu Contenido de usuario y reconoce frente a ti que, con sujeción a los derechos que nos asisten en virtud de las presentes Condiciones, conservarás la titularidad exclusiva de todo tu Contenido de Usuario y cualesquiera derechos de propiedad intelectual o autor vinculados a tu Contenido de usuario.
¿Y este tocho que nadie se lee qué quiere decir? Pues que una vez subes fotos a Facebook, dejan de ser TUS fotos para pasar a ser las fotos de Facebook. Facebook seguirá admitiendo que la foto la has hecho tu, pero todos tus derechos para usarla, son ahora de Facebook. Es decir, si mañana deciden promocionar los bombardeos sobre Gaza, o hacer una campaña a favor de la redistribución de la riqueza y de volver al modelo Stalinista, pueden usar cualquier foto que tu hayas subido a Facebook, independientemente de que estés de acuerdo o no.
Y no solo eso, sino que si además quieres usar cualquier foto que hayas subido a Facebook para, por ejemplo, un concurso fotográfico, te pueden decir que nanai, porque los derechos son de Facebook.
Y no rechistes, porque al abrir tu perfil aceptaste las draconianas condiciones del servicio. Al menos puedes borrar tus fotos, con lo que los derechos concedidos quedan revocados, pero aún así, has firmado que pueden conservar copias de tu contenido, con vete tu a saber que fin.
Yo, por eso, no he subido más que alguna foto para mi perfil. El resto de fotos las subo en Flickr, que además de tener un interfaz más comodo para el tratamiento de fotografía, y tener más opciones para su organización en galerías, etiquetado, etc. te deja elegir el tipo de licencia que quieres que tengan las fotos que subes. Desde el tradicional Copyright (todos los derechos reservados) hasta el sabor de Creative Commons que prefieras.
Y, como detalle final, notar que todos los parrafos de este post empiezan por la letra "Y". Uno, que se aburre...
1 personas golpearon el cristal:
¡Caray! No me había leído esas condiciones generales de Facebook. Y que me lo tenga que decir un informático a mí, Licenciada en Derecho por la Ilma. Universidad de Málaga. Muy bueno eso de empezar todo con "Y". Conjunciones al poder.
Por cierto, no creo que ninguna de mis fotos sirviera para acompañar una propaganda a favor de los bombardeos sobre Gaza... Pero quién sabe.
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